El odio engendra algo llamado fuerza, esa fuerza bien o mal
encaminada es un poder devastador pero a eso no va esto, va a otro camino, el
odio genera más odio eso es real, pero la pregunta real, es que cura el odio,
recapitulando una persona que desea pelear es una persona que le hace falta
atención o no se siente bien con el mismo,, si bien existe la chica que lastima
otras por ser más bella, el factor fundamental de todo es el odio, pero es una palabra muy pequeña con un
significado devastador, si bien dicen que la cura del fuego es el agua, la cura
del odio no es el amor, eso es total, si uno detesta una persona y esa persona
va a abrazarlo a uno lo recibe con un empujón,
es bastante lógico no querer tenerlo cerca, uno no está bien con eso, siguiendo
el hilo el odio no se cura ni con amor, ni con nada de esa línea, se cura
sencillamente con soledad, si, soledad, y no es por dar una palabra al azar, cuando
uno está solo, totalmente solo, no hay a quien odiar si no a uno mismo, uno
puede llegar a odiarse tan profundamente al punto de lastimarse, pero así
funciona la soledad, le muestra a uno lo insignificante que es, luego lo toma y
lo transforma para ver quien realmente es, la soledad hace grande a la gente,
no la soledad vacía que se siento cuando uno está con gente y lo rechazan, si
no esa soledad que uno interioriza, esa paz emanada de todo, esa figura blanca
llena de vida que le muestra a uno todo a cambio de nada, la soledad se tomó el
papel de protagonista, porque es más fuerte que es hierro, la soledad vislumbra
el mundo como se desea ver, y así me gustaría comenzar el escrito real de esta
noche, con este lindo párrafo que no comenzó en nada y termino en lo mismo.
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