martes, 30 de diciembre de 2014
Cuando nada vale nada
No te ha pasado que vas por la calle y la gente vive haciendo sentir mal al otro por gusto sin duda alguna, por ese pequeño placer que se siente al humillar al otro sin razón aparente, sin sentido aparente, por ocio puro y mal encaminado, si, sé que lo has visto, porque eres participe de el en cualquiera de los dos papeles, porque no hay duda uno está en ese ciclo de vida, la gente juega a ver quién tiene más rostros que quien, la doble moral no es algo de pensar, es algo muy tangible en nuestra sociedad, donde la mujer que ora en la iglesia, devota de cartera, arpía de corazón entrega al vaticano lo que le sobra, lo que tiene y lo que no, pero le es tan complicado abrir su corazón al que realmente no tiene, es que es duro para un cura no tener el diezmo o la limosna para limpiar su camioneta con seda de oro, es muy duro, si no es de oro le destrozaría el alma, pero si, vivimos con esa gente de doble moral, o que me dices de ese ser humano que en el trabajo es un caballero, así tenga el trabajo más duro o el más fácil, y en la casa es un completo desastre, un inútil, un incapaz, y no, no te salgas de ese paradigma, si, haces parte, en algún momento de tu vida lo fuiste o lo eres, la doble moral ya parece que no es nuestra, somos de ella, la gente encantada por destrozar personas , y a la esquina indignada por lo que hizo tildando al otro del malo, acá la víctima es el mismo victimario, acá hacen pero no dicen, exigen pero no hacen, profetan pero no creen, si te digo que pienses que tanto en tu familia lo hacen sin contarte, son todos menos tú, porque uno lo hace, me incluyo, uno vive con eso, lo absorbe, ese sentimiento de hacer todo para perjudicar, luego hacerse la víctima para ganar, y al final salir victorioso solo ganando yo, porque claro, si yo no estoy bien para que el resto, ellos no importan, ellos verán como hacen lo que yo estoy haciendo, y así se disparan otros paradigmas muy similares, un sinfín de espejos muy agradables de como el hombre busca el bien personal, pero te has detenido a pensar que tan mal lo pasa el otro, que tal mal le va, que tanto le hace falta, claro que no, pues como él no es de mi familia, no tiene mi apellido, no vive cerca de mí, no es nada de mí, obviamente, no me incumbe a mí, y si bien dices que tienes la razón, espero por lo pronto te pase igual, y vivas del otro lado, y veras lo duro que es, que nadie te voltee a mirar ni para decirte algo malo, porque nadie nos explicó que jugar al soldadito advertido tiene más que consecuencia, tiene todo un linaje de acontecimiento atroces, las dos caras se confunden con la hipocresía, porque además de obrar mal, somos tontos, no el significado de lo que somos entendemos, la gente dice, no es que es muy hipócrita, y esa persona solo busca ponerse educadamente frente a alguien que no tolera y lo hace sin ser grosera, pero claro, cuando un grupo de tres personas hablan y una de ellas se va por motivos personales, y las otras dos se ponen a hablar mal de ella, claro, eso sí está muy bien visto, como no, eso es natural, eso es bien visto, pero cuando una persona quiere ayudar a alguien de la calle, sin irnos muy lejos, a sentarse platicar, es tildado de pobreton, de tonto, de sucio, incluso lo dejan de ver como un ser humano, porque para este lugar de universo, quien no está con los que viste bien y escriben feo, no está en ningún lugar, porque vivimos de estereotipos, donde la bonita es tonta, y el atleta un desgraciado mujeriego, donde si uno charla con alguien de la calle, vale menos que un cerdo moribundo, claro al cerdo se le puede hacer comida, a un habitante de calle no, les llaman plagas sociales, cuando la plaga real es la gente que no quiere ayudar, es más divertido, escuchar a un habitante de calle, que a un universitario, el señor de calle, tiene cienmil y un historias, y el universitario mediocre y promedio, solo sabe hablar del ultimo celular que no le falta, hablan de un sinfín de cosas que no necesitan, que no hacen falta, pero es más importante que una enseñanza de vida, fíjense como es de diferente la realidad, cuando el tema de conversación es algo absurdo todo mundo lo habla, no nos vayamos muy lejos, cincuenta sombras de grey un libro que habla de cómo tener sexo, degradar una mujer, e introducírselo hasta por las fosas nasales, algo tan vano y intranscendental, es más importante, que coger un libro útil y construir conocimiento, que tomar dinero ir a la calle y querer ayudar a otro, es más importante, claro, como olvidarse que eso es más importante, hablar del libro me da estatus, ayudar a otros, o crear conciencia en la gente no da de comer, y si, es verdad, no da de comer, si bien decía en una historieta de mafalta, no tener ropa da cárcel, pero no tener cultura no da cárcel, como pensar que está bien, como creer que algo anda bien, donde la paz espiritual, dura una hora los domingos en un mal llamado templo, donde el piso pasa la gente, es como el lugar donde le extraen la leche a las vacas, y el piso de abajo donde administran la leche, no tener cultura no da cárcel, porque la gente no la ve fundamental, y llegando a esto va el otro punto, la inteligente, alguien realmente cree que inteligente es que lee libros, el que dice algo extraño, el que platica en muchos idiomas, no, en mi concepción eso no es inteligencia, en su respectivo orden, es, un lector, un alardeador, y alguien que sabe muchos idiomas, y no inteligente aunque en cierto significado recoge todo eso, no lo es del todo, la gente inteligente no es la que ve algo y lo aprende al instante, no, eso es un copión, un joven fotocopiadora, no confundir, para mi alguien inteligente, es alguien que confía en sí mismo, que se organiza a si mismo, y sobre todas las cosas ya dichas, es feliz y agradecido con lo poco que tiene o mucho, prefiero decir poco, la gente es codiciosa por naturaleza, pero si, ser feliz tener paz, esa es la clave de la inteligente, y si bien esto se llama, nada vale nada, es porque realmente es así, un humano vale un humano, por más sucio, mal arreglado, tonto y perezoso que pueda llegar, a ser, uno ve un perro y otro perro, toca aprender a ver que hay un humano y otro humano al lado, si bien sigo escribiendo por inercia, por hacer algo más largo, por sentirme bien conmigo mismo, por hacer uno noche diferente, porque este fin de año no sea miserable, por sentirme bien, porque un desconocido me lea y no diga nada, porque alguien aprenda algo y dudo que pase, porque detesto muchas cosas, y otras muchas las detesto más, si, escribo por todo eso que no se decir, pero se transmiten, porque la gente habla mucho y hace poco, porque alardea mucho y ayuda poco, porque me molesta la gente que habla mal de quien tiene al frente, solo por no tener algo bonito para vestir, pues si bien hace años somos menos que lo que tenemos puestos, solo quiero escribir porque ya nada me llena, ya loa videojuegos aburre, ver porno no sirve de nada y dejar Facebook fue una hermosa decisión de mi vida, porque realmente esta noche me siento bien conmigo mismo, y quiero escribir por que hacer algo más me haría sentir perder el tiempo. Si alguien llega a pasar ese ladrilludo texto que está arriba, mal escrito y sin redacción aparente, gracias, por tomarse la molestia y leer algo de basura ante de dormir o hacer lo que sea que vaya a hacer, porque es más placentero escribir en una hora blanca, que chatear con alguien que cuando le da el sol, huele a plástico derretido, porque no sé si soy un resentido con el mundo y si lo soy bien y si no pues bien el mundo me dará eso con el tiempo igual, porque insisto en que me molesta la gente que se siente más que los demás por bobadas, me molesta llegar a un lugar del estado y ver que a cualquier pelagato le dicen doctor, incluso a mí, a un don nadie, me molesta que la gente que no es nadie les digan mucho, me molesta que siendo un don nadie y dándome cuenta de eso escriba con el fin de nada, porque realmente es con ningún fin, me molesta querer escribir un libro pero hacer un protagonista con obscuro, que se identifique conmigo me molesta plasmarme pero no cuestionarme, me agrada ser quien soy sin conocerme a fondo, porque es divertido vivir con un don nadie que te dice todo el tiempo inútil, pero te ayuda a mantenerte vivo, me agrada sentirme igual que un extranjero y un habitante de calle, porque me agrada ser un don nadie, en esta atmosfera de arlequines
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